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Valencia, 15/01/2009, Ramón Sabater
Moverse por el ámbito de las tendencias es
muy complicado. Caminar sobre el alambre para decidir qué es lo que va a
marcar, o no, el éxito de un producto es algo terriblemente complicado. Y
difícil. Pero ya hay quienes se han atrevido. La feria imm de Colonia ha
reunido a cinco ‘popes’ del diseño internacional, los ha metido 48 horas
en una habitación y han discutido sobre qué es lo que se va a llevar. Y
éste es su veredicto.
El resultado de este auténtica ‘brainstorm’
al que fueron sometidos cinco ‘gurús’ del diseño mundial se plasma en
‘Trend Book’ que edita anualmente la Feria del Mueble de Colonia, una de
las citas más relevantes del año y que abrirá sus puertas el próximo 19 de
enero. Cada año los integrantes de este grupo varían aunque el nivel
siempre es el más alto. El diseñador textil italiano Giulio Rodolfo, el
neoyorkino Richard Burks (protagonista del último número del ‘Squire’), el
arquitecto sueco Eero Koivisto, el periodista londinense Marcus Fairs y el
afamado y recientemente nombrado ‘Diseñador del Año’ por Elle Deco, Arik
Levy, son los cinco elegidos que
forman parte de este particular grupo.
Eco-barroco para la crisis
Estos expertos han identificado cuatro
tendencias principales para el próximo año, denominadas con términos tan
eclécticos como ‘Extra Munch’, ‘Near and Far’, ‘Tepee Culture’ y ‘Re-Run
Time’. Pero una idea común flota sobre todas ellas: color, alegría,
frescura... Existe una teoría en el ámbito del diseño mediante la cual en
épocas de crecimiento económico los colores y formas se vuelven más
neutros mientras que en coyunturas de crisis económica existe una
necesidad de rodearse de ambientes y colores más vivos y alegres. Y seguro
que no hace falta preguntar en qué situación nos encontramos. Exacto.
Según explicaron los autores en la conferencia de prensa de presentación
mundial del libro, celebrada en Barcelona, el común denominador de
estas tendencias es “la apuesta por un diseño responsable y sostenible,
capaz de conciliar la rentabilidad con la ecología y la belleza, y de
enfrentarse a la crisis sin disminuir la calidad”. En otras palabras, los
objetos se vuelven vivos, más orgánicos que nunca y en sintonía con esa
metamorfosi biológica se fusionan con la naturaleza para absorber de forma
coherente un compromiso en materiales medioambientalmente sostenibles. Y
por encima de todo se abandona lo aburrido para caer en brazos de la
originalidad infinita. Hay quien dice que se ha dejado de lado el
minimalismo en aras de neo-barroco. Podríamos afinar más. ‘El País’ en su
cuadernillo de tendencias ya lo ha calificado como ‘eco-barroco’.
Cierto es que no existe una única visión de
esta tendencia. Faltaría más.
En el mundo del diseño e interiorismo todo matiz es muy, pero que muy,
importante. Por eso, los cuatro ‘popes’ que han redactado el ‘Trend Book’
lo han estructurado en cuatro grandes tendencias.
La primera deja bien a las claras de qué
estamos hablando. ‘Extra much’, o sea el ‘more is less’ que da por
finiquitada la era del minimalismo. Mediante esta tendencia se apuesta por
la experimentación en materiales y usos tecnológicos y se lleva al límite
no tanto el producto sino el proceso de diseño y fabricación. Así,
aparecen en su máxima expresión formas orgánicas y estampados
inverosímiles.
Por su parte, la tendencia llamada ‘Near and
Far’ propone una fusión de estilos, desde lo exótico de los ambientes
orientales hasta pinceladas de objetos de uso común en la cultura
occidental. Se adoptan materiales como el bambú y el verde natural con
blancos de inspiración nórdica bajo la idea de fusión con la naturaleza y
el medio ambiente.
La tercera gran tendencia es la denominada
‘Tepee Culture’, la expresión más pasional en el interiorismo y que se
traduce en el uso de rojos muy intensos, colores optimistas, ambientes
alegres de estética neo-pop, formas circulares y pasión por las maderas
nobles. De nuevo la inspiración en la naturaleza y en las formas orgánicas
aparece en forma, por ejemplo, de lámparas con aspecto de pulpo.
Por último, mediante la
propuesta de tendencia ‘Re-Run Time’, se apuesta por un regreso a los
orígenes de las formas, a las formas clásicas y puras poniendo en valor el
trabajo y el ‘know - how’ del artesonado. Es una tendencia que reivindica
la perfección de las cosas uniendo estética y sostenibilidad.
Fuente: Ramón Sabater.
Revista 'EL SECTOR'
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